jueves, 19 de febrero de 2015

Conversión

"Vuelta", cambio. Acción por la que quien no conocía a Cristo se vuelve hacia Él, o por la que quien se separó de Él por el pecado, retorna a su amistad. Implica un cambio de mentalidad y de dirección en el objetivo de vivir. Como el hombre es débil e inclinado al mal y tan a menudo es infiel a Dios, el Antiguo Testamento están llenos de llamadas a la conversión. La conversión es uno de los grandes temas de la Biblia.

La Iglesia selecciona lecturas referentes a la misma sobre todo en la liturgia de cuaresma, durante la cual se vive o se revive, el camino catecumenal que desemboca en la vinificación de la pascua.

Aquilino de Pedro en "Diccionario de términos religiosos y afines" (1990)

martes, 17 de febrero de 2015

Jesús, patrimonio de la humanidad.

Aunque ninguna institución ha nombrado jamás a Jesús de Nazaret como patrimonio de la humanidad, la historia, los pueblos, la cultura. las tradiciones, sus normas de perdón, de mansedumbre y humildad, de caridad y justicia, de sencillos y sinceridad, de austeridad y de ascetismo, su mandamiento del amor... expresan por doquier que lo es. Jesús es Patrimonio de la Humanidad".

Francisco Pesquera 

lunes, 16 de febrero de 2015

Dentro de tí está el secreto

Busca dentro de ti
la solución a todos los problemas,
hasta de aquellos que creas
más exteriores y más materiales.

Dentro de ti está siempre el secreto,
dentro de ti están todos los secretos.

Aún para abrirte camino
en la selva virgen,
aún para levantar un muro,
aún para tender un puente,
has de buscar antes, en ti, el secreto.

Dentro de ti están tendidos
ya todos los puentes,
están cortadas dentro de ti
las malezas y lianas
que cierran los caminos.

Todas las arquitecturas están
ya levantadas, dentro de ti.
Pregunta al arquitecto escondido;
él te dará sus fórmulas.

Y acertarás constantemente,
puesto que dentro de ti
llevas la luz misteriosa
de todos los secretos.

Amado Nervo

Drama de la cultura actual: falta de interioridad

El drama de la cultura actual es la falta de interioridad, la ausencia de contemplación. Sin interioridad la cultura carece de entrañas. Sin interioridad el hombre y la mujer moderno pone en peligro su misma integridad.

Juan Pablo II

domingo, 1 de febrero de 2015

Lenguaje y realidad

"El lenguaje no solo describe la realidad, sino que además es capaz de crearla".

Mario Alonso Puig en "Vivir es un asunto urgente" (2008)

No quiero comodidad

Pues yo no quiero comodidad. Yo quiero a Dios, quiero poesía, quiero peligro real, quiero libertad, quiero bondad, quiero pecado.

Aldous Huxley en  "Un mundo feliz"  (1932)

jueves, 15 de enero de 2015

Efectos de las palabras en los demás

Había una vez un samurai que era muy diestro con la espada y a la vez muy soberbio y arrogante. De alguna manera, él solo se creía alguien y algo cuando mataba a un adversario en combate y, por eso, buscaba continuamente ocasiones para desafiar a cualquiera ante la más mínima afrenta. Era de esta manera como el samurai mantenía su idea, el concepto de sí mismo, su férrea identidad.

En una ocasión, este hombre llegó a un pueblo y vio que la gente acudía en masa a un lugar. El samurai paró en seco a una de aquellas personas y le preguntó: 
- ¿Adónde van todos con tanta prisa?
- Noble guerrero - le contestó aquel hombre que, probablemente, empezó a temer por su vida -, vamos a escuchar al maestro Wei.
- ¿Quién es ese tal Wei?
- ¿Cómo es posible que no le conozcas, si el maestro Weri es conocido en toda la región?

El samurai se sintió como un estúpido ante aquel aldeano y observó el respeto que aquel hombre sentía por ese tal maestro Wei y que no parecía sentir por un samurai como él. Entonces decidió que aquel día su fama superaría a la de Wei y por eso siguió a la multitud hasta que llegaron a la enorme estancia donde el maestro Wei iba a impartir sus enseñanzas.

El maestro Wei era un hombre mayor y de corra estatura por el cual el samurai sintió de inmediato un gran desprecio y una ira contenido.

Wei empezó a hablar:
- En la vida hay muchas armas poderosas usadas por el hombre y, sin embargo, para mí, la más poderosa de todas es la palabra.
Cuando el samurai escuchó aquello, no pudo contenerse y exclamó en medio de la multitud:
-Sólo un viejo estúpido como tú puede hacer semejante comentario.- Entonces, sacando su katana y agitándola en el aire, prosiguió -:Ésta sí que es un arma poderosa, y no tus estúpidas palabras. 

Entonces Wei, mirándole a los ojos, le contestó:
- Es normal que alguien como tú haya hecho ese comentario, es fácil ver que no eres más que un bastardo, un bruto sin ninguna formación, un ser sin ninguna luces y un absoluto hijo de perra.
Cuando el samurai escuchó aquellas palabras, su rostro enrojeció y con el cuerpo tenso y la mente fuera de sí empezó a acercarse al lugar donde Wei estaba:
- Anciano, despídete de tu vida por hoy llega a su fin.

Entonces, de forma inesperada, Wei empezó a disculparse:
- Perdóname, gran señor, solo soy un hombre mayor y cansado, alguien que por su edad puede tener los más graves de los deslices. ¿Sabrás perdonar con tu corazón noble de guerrero a este tonto que en su locura ha podido agraviarte?.
El samurai se paró en seco y le contestó:
- Naturalmente que sí, noble maestro Wei, acepto sus excusas.
En aquel momento Wei le miró directamente a los ojos y le dijo:
- Amigo mío. dime: ¿son o no poderosas las palabras?.

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)