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jueves, 21 de febrero de 2019

El peligro de una moral autoritaria

Hoy no basta ya la repetición de unas normas, por muy verdaderas que sean, sino se indican al mismo tiempo los valores que encierran. La imposición autoritaria de unas obligaciones éticas sólo sirve para mantener una sumisión infantilizada en aquellos que no aspiran a vivir de una manera adulta. Toda persona tiene derecho a saber el por qué de lo mandado como imperativo moral, y esa pregunta no es siempre fruto de rebeldía o de falta de docilidad, aunque a veces se proponga en ese clima, sino una manifestación de la madurez humana y evangélica. El esfuerzo por encontrar la respuesta adecuada es la tarea de una ética actual, y no la mera repetición de lo que siempre se ha dicho. Si esa respuesta no existe, o no sabemos darla, de poco servirá la propuesta que se ofrece.

A nadie se le puede obligar a aceptar una norma obligada sin un convencimiento interno de que así debe actuar para su propio bien y para agradar a Dios, en el caso de los creyentes. Es el mayor desafío que se plantea a los educadores del mundo actual: saber dar razón y justificar aquellos valores que ofrezcan. Si hay que estar "dispuestos siempre a dar razón de vuestra esperanza a todo el que os pida explicación" (1 Pe 3,15), con mayor motivo aún tenemos que estar preparados para justificar una determinada conducta que, si es válida y buena para la persona, no puede serlo simplemente por el hecho de estar mandada.

Eduardo López Azpitarte (2001). "Simbolismo de la sexualidad humana". Sal Terrae: Santander
Pág. 17

sábado, 31 de marzo de 2018

sábado, 13 de febrero de 2016

Solo el amor (Silvio Rodríguez)

Debes amar,
la arcilla que va en tus manos,
debes amar,
su arena hasta la locura
y si no,
no la emprendas
que será en vano.

Sólo el amor
alumbra lo que perdura,
sólo el amor
convierte en milagro el barro.

Debes amar,
el tiempo de los intentos,
debes amar,
la hora que nunca brilla
y si no
no pretendas tocar lo cierto.

Sólo el amor
engendra la maravilla,
sólo el amor
consigue encender lo muerto.

Sólo el amor
engendra la maravilla,
sólo el amor
consigue encender lo muerto.

Silvio Rodríguez

Entender para ayudar


¿Qué demonios estás haciendo? - Le pregunté al mono cuando le vi sacar un pez del agua y colocarla sobre una rama.
Me respondió "Estoy salvándolo de morir ahogado"

Anthony de Mello

domingo, 1 de febrero de 2015

Lenguaje y realidad

"El lenguaje no solo describe la realidad, sino que además es capaz de crearla".

Mario Alonso Puig en "Vivir es un asunto urgente" (2008)

jueves, 15 de enero de 2015

Efectos de las palabras en los demás

Había una vez un samurai que era muy diestro con la espada y a la vez muy soberbio y arrogante. De alguna manera, él solo se creía alguien y algo cuando mataba a un adversario en combate y, por eso, buscaba continuamente ocasiones para desafiar a cualquiera ante la más mínima afrenta. Era de esta manera como el samurai mantenía su idea, el concepto de sí mismo, su férrea identidad.

En una ocasión, este hombre llegó a un pueblo y vio que la gente acudía en masa a un lugar. El samurai paró en seco a una de aquellas personas y le preguntó: 
- ¿Adónde van todos con tanta prisa?
- Noble guerrero - le contestó aquel hombre que, probablemente, empezó a temer por su vida -, vamos a escuchar al maestro Wei.
- ¿Quién es ese tal Wei?
- ¿Cómo es posible que no le conozcas, si el maestro Weri es conocido en toda la región?

El samurai se sintió como un estúpido ante aquel aldeano y observó el respeto que aquel hombre sentía por ese tal maestro Wei y que no parecía sentir por un samurai como él. Entonces decidió que aquel día su fama superaría a la de Wei y por eso siguió a la multitud hasta que llegaron a la enorme estancia donde el maestro Wei iba a impartir sus enseñanzas.

El maestro Wei era un hombre mayor y de corra estatura por el cual el samurai sintió de inmediato un gran desprecio y una ira contenido.

Wei empezó a hablar:
- En la vida hay muchas armas poderosas usadas por el hombre y, sin embargo, para mí, la más poderosa de todas es la palabra.
Cuando el samurai escuchó aquello, no pudo contenerse y exclamó en medio de la multitud:
-Sólo un viejo estúpido como tú puede hacer semejante comentario.- Entonces, sacando su katana y agitándola en el aire, prosiguió -:Ésta sí que es un arma poderosa, y no tus estúpidas palabras. 

Entonces Wei, mirándole a los ojos, le contestó:
- Es normal que alguien como tú haya hecho ese comentario, es fácil ver que no eres más que un bastardo, un bruto sin ninguna formación, un ser sin ninguna luces y un absoluto hijo de perra.
Cuando el samurai escuchó aquellas palabras, su rostro enrojeció y con el cuerpo tenso y la mente fuera de sí empezó a acercarse al lugar donde Wei estaba:
- Anciano, despídete de tu vida por hoy llega a su fin.

Entonces, de forma inesperada, Wei empezó a disculparse:
- Perdóname, gran señor, solo soy un hombre mayor y cansado, alguien que por su edad puede tener los más graves de los deslices. ¿Sabrás perdonar con tu corazón noble de guerrero a este tonto que en su locura ha podido agraviarte?.
El samurai se paró en seco y le contestó:
- Naturalmente que sí, noble maestro Wei, acepto sus excusas.
En aquel momento Wei le miró directamente a los ojos y le dijo:
- Amigo mío. dime: ¿son o no poderosas las palabras?.

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)

Cajones emocionales

El lenguaje no solo describe, sino que crea nuestra realidad. Las palabras abren "cajones emocionales" de manera rápida y automática. El tipo de "cajones emocionales" que abren depende de las experiencias que asociemos a estas palabras.

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)

Palabras negativas, palabras positivas. Efectos.

A un grupo de voluntarios se les citó en un hospital de Estados Unidos y se les pidió que, durante unos minutos, observaran una serie de palabras de tipo negativo que aparecían proyectadas en una pared. Por ejemplo. entre estas palabras podían estar algunas como "imposible", "complejo", "insuperable", "peligroso", "desagradable" o "atemorizador". A continuación se les tomó una muestra de saliva para medir hormonas con la técnica de radioinmunoensayo.

La segunda parte del experimento consistía en que se cambiaban las palabras que aparecían proyectadas en la pantalla por otras de tono mucho más positivo. Entre ellas podían aparecer algunas como "posible", "accesible", "superable", "capaz" o "valioso". Después, se les volvió a tomar una muestra de saliva para el radioinmunoensayo.

Los resultados fueron bastante curiosos, ya que en el primer ejercicio, el grupo presentó un aumento marcado de cortisol, mientras que en el segundo ejercicio, frente a la visión de las palabras más positivas, el mismo grupo de voluntarios presentó un descenso en las cifras de cortisol.

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)

Decidir poner la atención en aquí y ahora

Poner toda nuestra atención en lo que estamos haciendo en cada momento, seria como si aceptáramos que donde estamos y lo que estamos haciendo en ese preciso momento es lo más importante de todo, es decir, que ni quisiéramos estar en otro lugar ni quisiéramos estar haciendo otra cosa diferente. Cuando nos abrimos al momento presente, cuando lo aceptamos, cuando actuamos como si lo hubiéramos elegido, entonces trascendemos nuestros límites mentales y empezamos a descubrir cosas que previamente estaban veladas a nuestros ojos.

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)

Preguntas

"Toda pregunta es una invitación a mirar en una dirección determinada".

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)

miércoles, 14 de enero de 2015

El cuidado al usar el verbo "ser"

Para definirnos a nosotros mismos, tomamos la información de todas partes y, por supuesto, de las personas que tenemos a nuestro alrededor, en casa, en el colegio, en la calle. Siempre que alguien utiliza el verbo "ser", da una pieza de información que tenderemos a utilizar en la construcción de nuestro propio autorretrato. Así, por ejemplo, si alguien de gran autoridad para nosotros dice: "¿Para qué lo intentas si no eres capaz?", ese comentario puede añadir un elemento de distorsión a esa imagen nuestra que estamos creando. Las personas no somos conscientes de la importancia que tiene todo aquello que sigue al verbo "ser", ya que es a partir de este verbo que construimos mucho de lo que conforma nuestra personalidad. Por eso, los que tenemos hijos, sobrinos o alumnos hemos de ser especialmente cautos y procurar no hacer comentarios del tipo: "eres desordenado", "eres lento", "eres incapaz", "eres torpe". Suele ser más recomendable cambiar el verbo "ser" por otros verbos: "hay desorden", "actúas con lentitud", "te sientes incapaz", "has cometido una torpeza".

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)


Consciente e Incosciente

Necesitamos tener el coraje para adentrarnos en el otro espacio, el que no se ve, el que está oculto, el espacio inconsciente. Si lo hacemos, descubriremos dos cosas: el origen de nuestras conductas automáticas y nuestro ponencia inexplorado.

(...)

El consciente sería como el capitán de un barco velero, y el inconsciente, como el viento que impulsa las velas. Por mucho que le cueste admitirlo, o el capitán aprender a entender el viento y a usarlo a favor, o no llegará muy lejos.

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)

De dónde viene la intuición

El hemisferio izquierdo utiliza el pensamiento en forma de palabras, mientras que el hemisferio derecho, al carecer de centros del lenguaje, ha de manejar la información es una forma diferente. Él se comunica por medio de sensaciones corporales, imágenes, símbolos o emociones. Éste es uno de los grandes problemas, que prestamos demasiada atención a lo que pensamos y muy poco a las sensaciones que tenemos y que de alguna manera podría enmarcarse dentro de un concepto que es la intuición.

Mario Alonso Puig en "Reinventarse" (2010)

lunes, 12 de enero de 2015

Crítica al absolutización del criterio de la utilidad

Podemos decir que el juego constituye la actividad improductiva por excelencia. Lo cual, lejos de suponer un reproche, significa su mayor alabanza. Efectivamente, equivale a definir el juego como actividad autónoma y soberana, en cuanto representa un fin en sí mismo y no un medio para la consecución de otros fines. Esto apenas puede entenderse hoy, pues vivimos en un mundo desquiciado donde el criterio de la utilidad prevalece absolutamente. La primera pregunta acerca de una cosa es para qué sirve. De ahí pasamos enseguida, insensiblemente, a hacer la misma pregunta referida a las personas; la valía de un hombre, como de cualquier otro utensilio, se medirá por su índice de rendimiento. Ser significa ser útil. Saber significa saber manipular.

Algo ocurre en el alma de un niño el día en que deja de preguntar ¿qué es esto?, y empieza a preguntar ¿para qué es esto? Todo tiene que servir para algo. Ya se percató de ello Pangloss: la nariz está hecha para llevar gafas. Yo mismo sentí un gran alivio cuando me di cuenta de que la corbata sirve para limpiar las gafas. ¿y la risa? La risa sirve para activar el diafragma. ¿Y el juego? El juego sirve para relajar la tensión, para descargar de manera inofensiva nuestra agresividad, para satisfacer aquellos deseos que, no pudiendo ser satisfechos realmente, lo son mediante simulacro o ficción. ¿Qué me dice de todo ello, querido amigo? Verdaderamente, vivimos en un mundo desquiciado y desgraciado.

(...)

Los valores importantes de la vida no tiene utilidad, no pueden tenerla, ya que esto supondría estar al servicio de otros valores. No tienen utilidad, no tiene sentido. Es menester proclamarlo bien alto, ni el juego, ni la oración, ni la alegría, ni el amor, ni la libertad, ni la contemplación estética, sirven para nada.

José María Cabodevilla en "La Jirafa tiene ideas muy elevadas" 

La necesaria fantasía

Junto a la razón, y a menudo frente a ella, hay que usar de la fantasía. Sin esta, el pensamiento del hombre se moverá siempre dentro de un círculo cerrado. La fantasía es tan imprescindible como la segunda ala o el segundo remo. Con un único remo solo podemos navegar en redondo, dando vueltas y más vueltas.

José María Cabodevilla en "La Jirafa tiene ideas muy elevadas"

Decapitadores

"Un hombre sin cabeza tiende a decapitar a todos los demás".

José María Cabodevilla en "La Jirafa tiene ideas muy elevadas"

lunes, 5 de enero de 2015

Sabiduría y modestia

Cuando más sabio es alguien tanto más ignorante se considera, ya que a medida que crecen sus conocimientos aumenta tambien la comprobación de su ignorancia, la evidencia de lo mucho que le resta conocer, la amarga evidencia de que es infinitamente más lo que ignora que lo que sabe. Por eso, la modestia de los sabios constituye un fenómeno tan natural, tan inevitable como la humildad de los santos.

José María Cabodevila en "La jirafa tiene ideas muy elevadas"

martes, 2 de diciembre de 2014

Verdadero Progreso

Progreso significa acercarse más al lugar donde se quiere estar. Y si os habéis desviado del camino, avanzar hacia adelante no os acercará más a él. Si estáis en el camino equivocado, el progreso significa dar un giro ciento ochenta grados y volver al camino correcto, y en este caso, el hombre que se vuelve antes es el hombre más progresista.

C.S. Lewis en Mero Cristianismo.

domingo, 21 de septiembre de 2014

Los deseos de nuestra sociedad

Todo el tiempo estamos deseando cosas: más dinero, más objetos. El mundo es puro deseo. Nos meten en la cabeza que no tenemos que envejecer, miles de anuncios nos animan a agrandar los labios, arreglar los pechos, estilar el pene o reafirmar nuestros glúteos. Deseamos y deseamos todo cuanto vemos en los anuncios o en la calle. Cada vez que me conecto a Internet me encuentro con cuatro proposiciones constantes: alargarme el falo, bajar de peso, comprar prostitutas y ganar una fortuna sin trabajar... o aparecen bancos imaginarios donde ganas millones. Ése es el grave problema de esta sociedad: está llena de deseos de consumir y aparentar, pero hay muy pocas ganas de ser.

Alejandro Jodorowsky en "Psicomagia".