miércoles, 19 de febrero de 2014

Respeto al pobre

Hermanos míos, no entre la acepción de personas en la fe que tenéis en nuestro Señor Jesucristo glorificado. Supongamos que entra en vuestra asamblea un hombre con un anillo de oro y un vestido espléndido; y entra tambien un pobre con un vestido sucio; y que dirigís muestra mirada al que lleva el vestido espléndido y le decís: "Tú, siéntate aquí, en un buen lugar"; en cambio al pobre le decís: "Tú, quédate ahí, de pie", o "siéntate a mis pies". ¿No sería esto hacer distinciones entre vosotros y ser jueces con criterios malos?.

Escuchad, hermanos míos queridos: ¿acaso no ha escogido Dios a los pobres según el mundo como ricos en la fe y herederos del Reino que prometió a los que le aman? !En cambio vosotros habéis menospreciado al pobre¡ ¿No son acaso los ricos los que os oprimen y os arrastran a los tribunales? ¿No son ellos los que blasfeman el hermoso Nombre que ha sido invocado sobre vosotros? Si cumplís plenamente la Ley regia según la Escritura: Amarás a tu prójimo como a ti mismo, obráis bien; pero si tenéis acepción de personas, cometéis pecado y quedáis convictos de transgresión de la Ley.

Porque quien observa toda le Ley, pero falta en un solo precepto, se hace reo de todos. Pues él que dijo: No adulteres, dijo tambien: No mates. Si no adulteras, pero matas, eres transgresor de la Ley. Hablad y obrad tal como corresponde a los que han de ser juzgados por la Ley de la libertad. Poruqe tendrá un juicio sin misericordia el que no tuvo misericordia, pero la misericordia se siente superior al juicio".

Sant 2,1-13 en la Biblia de Jerusalén.

Mejor pasar por loco (Milani)


Mejor pasar por loco que ser instrumento de racismo.

Padre Lorenzo Milani en Carta a una mestra.

La escuela puede ser un instrumento de diferenciación (Milani)


Pero si los perdemos [a algunos alumnos], la escuela no es una escuela. Es como un hospital que cura a los sanos y rechaza a los enfermos. Se convierte en un instrumento de diferenciación cada vez más irremediable.

Padre Lorenzo Milani en Carta a una maestra.

El origen del nombre JEHOVÁ (Bentué)


El hebreo original tiene solo consonantes gráficas, sin vocales. Ello hace más difícil, para gente no judía, la lectura de la Biblia en el hebreo original; de aquí que, para facilitar la lectura bíblica a personas "gentiles" interesadas por el acceso al texto sagrado en su idioma original, un grupo de judíos alejandrinos, de mediados del siglo sexto después de Cristo, conocido como los "masoretas", inventaron los signos gráficos de las vocales, consistentes en puntos y rayas colocados encima o debajo de las consonantes respectivas, vocalizando de esta manera toda la Biblia hebrea. Por eso las biblias hebreas vocalizadas, conocidas como "masoréticas", son muy tardías. Pues bien, esos masoretas, al vocalizar el tetragrama sagrado JHVH, debido a que no lo pronunciaban nunca, sino que, en su lugar, decían ADONAI, le colocaron las mismas vocales correspondientes al término ADONAI (a,o,a), indicando con ello que no debía pronunciarse el tetragrama (JHVH), sino el atributo substituto ADONAI, con cuyas vocales, por eso mismo, se había puntuado el tetragrama inefable. Ello determinó que, en una lectura no informada del texto hebreo masorético, el vocablo resultante fuera JEHOVÁ, palabra errónea que deriva de la conjunción de las consonantes JHVH y las vocales correspondientes a ADONAI.

Pero nunca un judío ha leído esa palabra como "Jehová", término que resulta accidentalmente del mestizaje inadvertido entre las consonantes del JHVH y las vocales de ADONAI; pero tal conjunción quiere propiamente decir: "léase Adonai", puesto que el tetragrama JHVH nunca debe pronunciarse. 

Antonio Bentué en Historia de las Religiones.

Religiones Abrahámicas (Bentué)


Las religiones abrahámicas [son], en el orden de aparición histórica: Juadaísmo, Cristianismo e Islam.

A partir de la raíz bíblica del judaísmo, su desarrollo ha alimentado la fe de buena parte de la humanidad, desde el Oriente Medio (judaísmo) hasta Europa y América (cristianismo), y grandes sectores de África, así como numerosos territorios asiáticos (islam).

Antonio Bentué en Historia de las Religiones.

Los 4 modelos de Solidaridad (Maristas Chile)

La lógica gradual y ascendente [desde la cual se presenta] la propuesta de cuatro modelos, pretende acoger los distintos tipos de iniciativas solidarias que se ponen en marcha, reconociendo el valor que todas ellas tienen. En una sociedad que promueve el individualismo y la competencia, todas las acciones que van en bien del otro son dignas de
estímulos. Sin embargo, es necesario precisar las diferencias que hay entre unas y otras y explicitar el horizonte al que aspiramos, de acuerdo a las principios de la solidaridad cristiana. Más que definir lo que "es y no es auténtica solidaridad", optamos por desarrollar una propuesta que ayude a acercarse gradualmente a un ideal: la solidaridad transformacional.



a. Modelo Presolidario:
Hace referencia a acciones que, teniendo una finalidad social positiva, se desarrollan desde los intereses y necesidades de quien las lleva a cabo. Expresa un cierto "egoísmo positivo", en tanto va en beneficio de un teces, pero motivado más por los intereses de quien lo propone que por las reales necesidades y demandas de los destinatarios.

b. Modelo Asistencial:
Son acciones, individuos o instituciones que ante una situación de vulnerabilidad consideran las necesidades básicas inmediatas del afectado. Sin bien reconoce las necesidades del otro, se relaciona únicamente desde las diferencias materiales que observa entre ambos. Por esta razón, una vez solucionado del problema no se prolonga el vínculo.

c. Modelo Promocional:
Reconociendo y atendendo a las necesidades inmediatas de los destinatarios, va un poco más allá y se preocupa por entregarles herramientas y capacidades que les empoderen. Es un modelo de "autodesarrollo", en tanto las acciones apoyan a los destinatarios para que enfrentes por sí mismo las situaciones que les aquejan. Reconoce al otro como un sujeto con capacidades y procura una relación a más largo alcance.

d. Modelo Transformacional:
Corresponde a acciones que buscar solucionar las condiciones estructurales que hacen necesaria la solidaridad.  Es un modelo de "modificación", en la medida que pretende cambiar las situaciones de fondo que originan el problema y las diferencias entre "el que ayuda y el necesitado". Rompe la verticalidad de la acción (de arriba a abajo), ya que aspira a integrarlos a todos en una misma comunidad que asume las problemáticas sociales como algo común, como "nuestro problema". El alcance que tiene este tipo de solidaridad requiere necesariamente que el vínculo se prolongue en el tiempo e implique los proyectos de vida personal y la misión institucional.
La solidaridad transformacional se entiende como un proceso complejo que no se restringe a la mera acción directa o a la simple reflexión analítica de los problemas sociales. Incorpora tanto de lo uno como de lo otro y lo conjuga para proyectarlo en un servicio permanente.

Equipo de Solidaridad Maristas Chile en Guía orientadora de la Solidaridad Marista en Chile.

¿Qué entendemos por Solidaridad? (Maristas Chile)

Tal como afirma Juan Pablo II en Sollicitudo Rei Socialis (1987), creemos que la solidaridad no es "un sentimiento superficial por los males de tantas personas, cercanas o lejanas. Al contrario, es determinación firme y perseverante de empeñarse por el bien común, es decir, por el bien de todos y cada uno, para que todos seamos verdaderamente responsables de todos" (nº 38).

Ahora bien, consideramos que esto no se logra solo mediante determinadas acciones, sino comprendiendo la solidaridad como un vínculo entre seres humanos. Más allá de las acciones que implique, la solidad es un percibirse junto a los demás, es comprender a los otros como parte de una misma comunidad, sólida y amplia, en la que todos somos realmente responsables de todos, especialmente de los más débiles. La solidaridad es una manera de comprendernos como miembros de la misma comunidad humana.

En este sentido, si bien cada uno tiene su propia comunidad de referencia (familia, amigos, curso, etc.) con la cual es más natural actuar solidariamente, la solidaridad cristiana tiene un alcance universal pues nace del reconocimiento de que todos somos hijos e hijas de Dios y debemos velar por el conjunto de la humanidad y la creación. Siguiendo el espíritu del Concilio Vaticano II, entendemos que "los gozos, las esperanzas, las tristezas y las angustias de los hombres de nuestro tiempo, sobre todo de los pobres y cuantos sufren, son a la vez gozos y esperanzas, tristezas y angustias de los discípulos de Cristo. Nada hay verdaderamente humano que no encuentre eco en su corazón... La Iglesia por ello se siente íntima y realmente solidaria del género humano y de su historia" (GS nº1). Actualmente, tambien se destaca una conciencia más lúcida de la relación solidaria entre el ser humano y la naturaleza: el ser humano se valoriza en medida que preserva y promueve la naturaleza, y ésta, protegida, le garantiza mejor calidad de vida.

La solidaridad cristiana requiere ser entendida bajo dos aspectos complementarios: como un principio social y como una virtud moral (CIC nº1939-1942; Compendio DSI, 193).

El principio de solidaridad es una exigencia directa de la fraternidad humana y cristiana y, en buena medida, es la condición sobre la que se sustenta la paz social. Se manifiesta en la justa distribución de los bienes y en la resolución de los problemas socioeconómicos que aquejan a grandes grupos humanos. En tanto principio ético, "transforma preferentemente la organización de la vida social: sus relaciones, sus instituciones, sus estructuras", esto es, vence los "mecanismos perversos" y las "estructuras de pecado" para transformarlas en estructuras de solidaridad mediante cambios legislativos, modificaciones a las reglas de mercado y otros ordenamientos que fueren necesarios para el respeto a los derechos y la dignidad de todos.

Podemos decir que la solidaridad es una forma de denominar la auténtica caridad: no esa caridad que se limita a un mero sentimentalismo, presa fácil de las emociones y opiniones. Así lo manifiesta Benedicto XVI en Caritas in Veritate (2009), afirmando que la verdadera caridad se expresa en dos criterios: la justicia y el bien común (nº 6,7). "No puedo "dar" al otro de lo mío sin haber dado en primer lugar lo que en justicia le corresponde". "La caridad exige la justicia, el reconocimiento y el respeto de los legítimos derechos de las personas y los pueblos" y llega todavía mucho más allá, abarcando relaciones de gratuidad, misericordia y comunión. Por otra parte, junto con el afán por el bien individual está el bien que se busca para las personas que forman parte de la comunidad social: "desear el bien común y esforzarse por él es exigencia de justicia y caridad". Una de las formas de concretar este compromiso es incidiendo y utilizando las "instituciones que estructuran jurídica, civil, política y culturalmente la vida social".

En cuanto virtud cristiana, la solidaridad "es una actitud moral que cambia la vida de la persona en orden a implicarla con el destino del "otro"", por cuanto todos estamos llamados a preocuparnos por el destino de los demás. La conciencia de la responsabilidad colectiva debe movilizar a las personas y comunidades a empeñar todas sus energías, con una determinación firme y perseverante, en pro de una vida digna para todos y cada uno. Mueve a entregarse por el bien del prójimo y a servirlos hasta ofrecer la propia vida si fuese necesario.

Siguiendo estas dos ideas, entendemos que "la solidaridad es al mismo tiempo un dado de las "conciencias" y una configuración de las "estructuras"", y por tanto, si bien tiene relación con percibir a los demás como parte de una misma comunidad, requiere necesariamente el compromiso activo por el bien común de sus miembros. Por eso es tambien acción, es movilizarse en pos de los otros. Implica ponerse al servicio de los demás y actuar pa vencer "las estructuras de pecado".

La solidaridad "configura un modo de ser humano y cristiano. No es solo alianza colectiva para defender intereses comunes, ni siquiera es solos huida a las víctimas en la que el donante percance ajeno a lo que dona. Solidaridad es más bien algo que involucra a toda la persona y, en principio, la involucra para siempre. Esta forma de relacionarse los seres humanos, refiriéndose mutuamente por principio, dando  y recibiendo lo mejor de cada uno, es el ideal neotestamentario de llevarse mutuamente".

En resumen, la solidad es un percibirse, un comprometerse y un actuar por todos aquellos que son parte de la amplia comunidad humana.

Equipo de Solidaridad. Hermanos Maristas Chile. En Guía orientadora de la Solidaridad Marista en Chile.