La idea de libertad se relaciona con tres conceptos: el griego aletheia, el latino veritas y el hebreo emunah. Aletheia significa lo que está desvelado o descubierto y que se manifiesta con claridad, se refiere especialmente al presente. Veritas quiere decir lo que es exacto y riguroso, de hecho, procede de verum, lo que es fiel y sin omisiones; habla más del pasado, de lo que ya sucedió. Y, finalmente, emunah deriva de la raíz amén: asentir con confianza; por eso se suele decir al final de cada oración, ya que Dios es por esencia el que cumple lo que promete, expresa sobre todo el futuro, lo venidero.
Enrique Rojas (1992) en El hombre light.