lunes, 1 de diciembre de 2014

Un punto de vista

Todo punto de vista, es la vista de un punto.

Leonardo Boff en El águila y la gallina.

Perspectivas de las farmacéuticas

¿Buena salud? ¿Mala salud? Todo depende del punto de vista. Desde el punto de vista de la gran industria farmacéutica, la mala salud es muy saludable.

Eduardo Galeano en "Los Hijos de los días".

El mundo tal cual es

La segunda guerra mundial fue la que más gente mató en toda la historia de carnicerías humana, pero el conteo de víctimas se quedó corto.
Muchos soldados de las colonias no figuraron en la lista de los muertos. Eran los nativos australianos, hindúes, birmanos, filipinos, argelinos, senegaleses, vietnamitas, y tantos otros negros, marrones y amarillos obligados a morir por las banderas de sus amos.
Cotizaciones: hay vivientes de primera, segunda, tercera y cuarta categoría.
A los muertos les pasa lo mismo.

Eduardo Galeano en "Los Hijos de los días".

Bebo el agua que me bebe

Carlos y Gudrum Lenkersdorf habían nacido y vivido en Alemania.
En el año 1973, estos ilustres profesores llegaron a México. Y entraron al mundo maya, a una comunidad tojolabal, y se presentaron diciendo:
- Venimos a aprender.
Los indígenas callaron.
Al rato, alguno explicó el silencio:
- Es la primera vez que alguien nos dice eso.
Y aprendiendo se quedaron allí, Gudrum y Carlos, durante años de años.
De la lengua maya aprendieron que no hay jerarquía que separe al sujeto y al objeto, porque yo bebo el agua que me bebe y soy mirado por todo lo que miro, ellos aprendieron a saludar así:
- Yo soy otro tú
- Tú eres otro yo.


Eduardo Galeano en "Los Hijos de los días".

El peligro de jugar

En el año 2008, Miguel López Rocha, que estaba brincando en las afueras de la ciudad mexicana de Guadalajara, resbaló y cayó al río Santiago.
Miguel tenía ocho años de edad.
Murió envenenado.
El río contiene arsénico, ácido sulfhídrico, mercurio, cromo, plomo y furanos, arrojados a sus aguas por Avetis, Bayer, Nestlé, IBM, DuPont, Xerox, United Plastics, Celanese y otras empresas, que en sus países tienen prohibidas esas donaciones.
Eduardo Galeano en "Los Hijos de los días".

Astutos como serpientes y sencillos como palomas

"Mirad que yo os envío como ovejas en medio de lobos. Sed, pues, prudentes como serpientes y sencillos como palomas".

Mateo 10,16

El placer de ir

En 1887 nació, en Salta, el hombre que fue Salta: Juan Carlos Dávalos, fundador de una dinastía de músicos y poetas.
Según dicen los decires, él fue el primer tripulante de un Ford T, el Ford a bigote, en aquellas comarcas del norte argentino.
Por los caminos venía su Ford T, roncando y humeando.
Lento, venía. Las tortugas se sentaban esperándolo.
Algún vecino se acercó. Preocupado saludo y comentó: Pero don Dávalos--- a este paso, no va a llegar nunca.
Y él aclaró: Yo no viajo por llegar. Viajo por ir. 

Eduardo Galeano en "Los Hijos de los días".